Cómo dejar de ser el cuello de botella de tu propia compañía
Si estás suscrito a esta cuenta, probablemente ya te pasó que el founder (vos) se conviertió en el problema. Porque es la persona que “mejor hace casi todo”, y por eso todo pasa por él.
La señal es fácil de reconocer. Si te vas una semana y a la vuelta hay quince decisiones esperándote, vos ni tenés un equipo. Vos lo que tenés es un grupo de gente que ejecuta lo que vos decidís.
Y eso funciona hasta un tamaño y después deja de funcionar de golpe.
El proceso que he visto funcionar es aburrido y tiene cinco pasos.
Primero, escribí cómo lo hacés vos.
Un documento feo con el orden de las cosas, incluidos los criterios que usás sin darte cuenta.
Segundo, que otra persona lo haga mirando el documento, con vos al lado sin intervenir. Es la parte más incómoda porque lo va a hacer peor que vos.
Tercero, y acá está la clave, corregí el documento, no a la persona. Si algo salió mal, casi siempre es porque el documento no explicaba un criterio que vos tenías en la cabeza. Corregir a la persona no va a escalar. Corregir el documento sí.
Cuarto, repetí hasta que salga sin vos. Suelen ser tres o cuatro vueltas.
Quinto, pasá al siguiente proceso.
Todo mundo paga en el tercer paso.
El founder ve el error, lo corrige él mismo porque es más rápido, y vuelve al punto de partida con la sensación de que nadie más puede hacerlo bien.
Liderar es que las cosas funcionen sin vos. Todo lo demás es operar.
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