El software se convirtió en comida congelada
Cuál va a ser el diferencial en la época en la que ser creador es un commodity
Hace unas semanas, Patrick Collison, CEO de Stripe, comparó el software tradicional con comida congelada: alguien lo preparó hace meses, lo empaquetó, lo distribuyó masivamente y vos lo calentás en el microondas esperando que se parezca a lo que realmente necesitás. La analogía captura algo que muchos venimos sintiendo pero que todavía cuesta articular: la era del software genérico y empaquetado está llegando a su fin.
Lo que Collison propone es un cambio de modelo. Del producto congelado al equivalente de una pizza hecha al momento: software que se construye en tiempo real, a medida del usuario, por agentes de inteligencia artificial que escriben código, diseñan interfaces y resuelven problemas específicos sin necesidad de un producto prediseñado por un equipo de 20 ingenieros en San Francisco.
Lo que dice Collison resuena con lo que han dicho varios gurús del ecosistema tecnológico y de innovación en el mundo.
Satya Nadella y el fin de la interfaz CRUD (Create, Read, Update, Delete)
A finales de 2024, Satya Nadella apareció en el podcast BG2 vaticinando la muestr de la industria SaaS. Su argumento es que la mayoría de aplicaciones empresariales son, en el fondo, interfaces CRUD glorificadas —crear, leer, actualizar, eliminar— y que en un mundo de agentes inteligentes, toda la lógica migra a la capa de inteligencia artificial.
“¿Para qué necesito Excel si un agente puede analizar mis datos y darme la respuesta directamente?” — Satya Nadella
Cuando la IA puede interpretar, procesar y actuar sin que el usuario navegue menús ni memorice atajos de teclado, la interfaz tradicional pierde su razón de ser.
Nadella sostiene que las aplicaciones SaaS van a “colapsar” en la era de los agentes, y que la lógica de negocio ya no vivirá en el software empaquetado sino en modelos de IA que entienden contexto, toman decisiones y ejecutan acciones de manera autónoma.
Tobi Lütke reescribió las reglas de contratación
En abril de 2025, el CEO de Shopify envió un memo interno que se filtró rápidamente y generó un debate enorme en la industria. La instrucción era que, antes de pedir una contratación nueva o recursos adicionales, cada equipo debía demostrar por qué la inteligencia artificial no podía hacer ese trabajo. Lütke estableció que el uso de IA era una expectativa de base para todos los empleados de Shopify, y que la capacidad de usar herramientas de IA se incorporaría a las evaluaciones de desempeño y a las encuestas de retroalimentación entre pares.
Lo más significativo del memo de Lütke es la pregunta que plantea sobre la productividad: si la IA puede ejecutar el 80% de una tarea, el concepto mismo de “equipo” cambia. Las personas liberan una cantidad enorme de tiempo que puede dedicarse a trabajo creativo, estratégico y de mayor impacto, siempre y cuando la organización sepa cómo facilitar esa transición.
El mercado también castiga a las compañías que implementan IA
El mercado ya está respondiendo a esta tesis. En febrero de 2026, en apenas 48 horas después de una serie de anuncios sobre la adopción acelerada de agentes de IA en empresas, se evaporaron US$285,000 de dólares en capitalización bursátil de empresas de software. Salesforce, Workday, ServiceNow y otras grandes del sector cayeron entre 20% y 40%. Los analistas bautizaron el fenómeno como la “SAASpocalypse“, y la cifra acumulada de destrucción de valor en el sector de software ya supera los US$2,000 millones de dólares.
El caso más emblemático es Klarna. La fintech sueca reemplazó Salesforce y Workday con soluciones internas impulsadas por IA, y su bot de atención al cliente basado en OpenAI asumió el trabajo equivalente de 700 empleados. El mensaje implícito fue demoledor para el modelo de negocio de las grandes SaaS: si una empresa puede reemplazar sus herramientas más críticas con agentes de IA desarrollados internamente, ¿cuánto vale realmente una licencia por usuario al mes?
El modelo de cobro por usuario, que fue la base económica de toda la industria SaaS durante dos décadas, está bajo presión existencial. IDC proyecta que el 70% de los proveedores de software van a reestructurar su modelo de precios antes de 2028. Cuando el “usuario” es un agente de IA que hace el trabajo de 50 personas, cobrar por persona deja de tener sentido.
La fábrica de código ya cambió de dueño
Sam Altman ha dicho en múltiples ocasiones que la inteligencia artificial va a reemplazar gradualmente a los ingenieros de software, y que la programación asistida por agentes, lo que él llama “agentic coding“, representa el cambio más significativo que viene para la industria. Según Altman, cada ingeniero de software va a poder hacer mucho más de lo que hace hoy, lo que implica que las empresas van a necesitar menos ingenieros para producir más software. Google ya está en ese camino:
Sundar Pichai confirmó que el 25% del código nuevo de Google es generado por inteligencia artificial. Mark Zuckerberg anunció planes para que herramientas de IA reemplacen funciones de ingenieros de nivel medio en Meta durante 2025, y Marc Benioff declaró que Salesforce no contrataría más ingenieros de software en 2025 gracias a ganancias de productividad superiores al 30% con sus agentes de IA.
La convergencia de estas voces, Collison, Nadella, Lütke, Altman, Pichai, Zuckerberg, apunta hacia una misma dirección: el software tradicional como producto empaquetado tiene los días contados, y las organizaciones que no se preparen van a quedarse con la comida congelada mientras el mercado exige pizza fresca.
Tres movimientos para las organizaciones que quieran adaptarse
La velocidad a la que se están moviendo empresas como Klarna, Shopify y las grandes tecnológicas sugiere que la ventana para prepararse es más corta de lo que la mayoría cree.
Hay tres movimientos tácticos que, desde mi perspectiva, son mangos bajitos para cualquier organización.
Alfabetización ejecutiva
Los equipos de liderazgo necesitan entender qué puede hacer la IA hoy en términos prácticos: cuáles funciones operativas ya puede asumir, qué herramientas están listas para producción y cuáles son las implicaciones para su estructura organizacional. En 30X diseñamos nuestro programa de AI for Executives exactamente con esa lógica: sesiones intensivas donde ejecutivos trabajan directamente con herramientas de IA aplicadas a escenarios precisos de su industria.
Involucrar a las juntas directivas.
Las decisiones que esta transición requiere —inversión en tecnología, reestructuración de equipos, redefinición de modelos de negocio— son decisiones de junta. Muchas juntas directivas están tomando posiciones sobre IA con un nivel de comprensión insuficiente para la magnitud de lo que viene. Nuestro programa de AI for Boards trabaja directamente con directores para cerrar esa brecha de conocimiento. Si eres miembro de una junta directiva, aplica a AI for Boards.
Repensar la función comercial Si los agentes de IA pueden ejecutar gran parte del trabajo de equipos de ventas —prospección, calificación, seguimiento, análisis competitivo—, la propuesta de valor de un vendedor humano cambia radicalmente. El programa de AI Sales que lanzamos trabaja con equipos comerciales para integrar herramientas de IA en todo el ciclo de ventas, como una capacidad central del proceso comercial.



