“¿Le pagarías $100,000 al año a un marketer para después ponerlo a hacer papeleo diario?”
Si tu respuesta fue no… ¿por qué insistís en hacer vos tareas tan delegables?
Dejame te cuento:
Al vos crecer tu negocio estos últimos años, algo está claro.
Vos sabés cómo hacer esta m*erda.
Sabés vender, sabés promocionar, sabés de tu producto.
Una chimba.
Ahora
¿Vos te has preguntado qué hacés generando reportes (tareas de $10) cuando podrías estar haciendo lo que mejor sabés hacer (tareas de $1000)?
Te pongo de nuevo la pregunta enfrente para que la pensés de verdad
“¿Le pagarías $100,000 al año a un marketer para después ponerlo a hacer papeleo diario?”
No verdad?
Entonces te muestro cómo arreglarlo con un insight de libro que estamos leyendo ahora en nuestro Club de Conocimiento.
The Drip Matrix
La idea es simple, dos ejes:
Qué tanto dinero te hace una actividad
Qué tanto te gusta realizar esa actividad
Así que tenemos cuatro intersecciones:
NO me hace dinero y NO me gusta (Delegation)
SÍ me hace dinero PERO NO me gusta (Replacement)
NO me hace dinero PERO SÍ me gusta (Investment)
SÍ me hace dinero Y SÍ me gusta (Production)
DRIP
¿Qué hacer en cada uno?
No me gusta y no me hace dinero: inmediatamente debes delegarlo. A alguien que lo haga más rápido, lo haga mejor, y le disguste menos. Suele ser trabajo muy administrativo o de bajo valor.
Sí me hace dinero pero no me gusta: reemplazate. Mirá quién de tu equipo podría asumir esta responsabilidad, y pasaselo. Puede ser ventas, marketing, etc.
No me hace dinero pero sí me gusta: seguile dedicando tiempo. Hobbies, podcast, familia, etc.
Sí te hace dinero y sí te gusta: una vez liberado todo tu tiempo, all in acá.
Ahora ya estás un poco más claro, espero.
Hacele.



