Es el ser, no el hacer
Por Alma Bilbao
Hay quienes defienden la obsesión como motor del progreso. Hablan de romper límites cada semana, de mejoría constante, de esa urgencia expansiva que caracteriza a la construcción de compañías. Y es cierto que hay algo hermoso en esa intensidad, en la capacidad de sostenerse en la tensión de llegar más lejos. Pero cuando se mira con detenimiento qué hay …





