Irse 'modo founder' para tratar el cáncer
Lo que pasa cuando un fundador se niega a delegar su propia supervivencia
En noviembre de 2022, los médicos de Sid Sijbrandij, fundador de GitLab, compañía listada en bolsa con una capitalización de mercado de US$3,68 mil millones, encontraron un tumor de seis centímetros creciendo desde su quinta vértebra torácica1. Osteosarcoma, un cáncer de hueso agresivo que rara vez aparece en adultos de 45 años. En 2023 le extirparon la vértebra afectada y le construyeron una estructura de titanio para reemplazarla, le aplicaron radiación estereotáctica, ciclos de quimioterapia intensiva, terapia de protones y cuatro transfusiones de sangre.
También accedió a un ensayo experimental de Shasqi, una compañía con la que compartió el batch de YC en 2015, que requirió aprobación especial de la FDA. En 2024, el cáncer volvió. Su oncólogo le dijo que agotaron el estándar de cuidado. No había ensayos clínicos disponibles para su caso2. No había siguiente paso dentro del sistema.
Sijbrandij es el cofundador de GitLab, una compañía que construyó con la lógica de que cualquier problema complejo se puede descomponer en partes manejables si uno trabaja desde primeros principios con el equipo correcto. Aplicó exactamente esa lógica al diagnóstico.
Dejó el cargo de CEO para concentrar su tiempo en lo que empezó a llamar “founder mode” contra el cáncer.



