La disciplina del 0,4%: las apuestas de Sequoia Capital en Latinoamérica
En 54 años de historia, Sequoia Capital, uno de los fondos de capital de riesgo más exigentes del mundo, ha invertido en apenas 13 compañías latinoamericanas
En 2013, David Vélez trabajaba en Sequoia Capital como explorador de oportunidades en América Latina. Su trabajo consistía en identificar las empresas en las que el fondo debería invertir. Lo que hizo fue convencer a sus jefes de que la empresa en la que debían invertir era la suya: una tarjeta de crédito sin anualidad, sin oficinas, controlada desde una aplicación móvil en Brasil, donde cinco bancos controlaban el 85% de los activos del sistema financiero y cobraban algunas de las tasas de interés más altas del mundo.
Fue, en retrospectiva, la jugada más inteligente posible: el hombre que mejor conocía los criterios de inversión de Sequoia también era el más calificado para saber si Nubank los cumplía. Sequoia co-lideró la ronda semilla de US$2 millones junto a Kaszek Ventures. Ocho años después, esa apuesta valía 83x lo invertido, cuando Nubank salió a bolsa en diciembre de 2021, recaudó US$2,600 millones y alcanzó una capitalización de mercado inicial de más de US$41,000 millones.
En 54 años de existencia, Sequoia ha hecho más de 3,000 inversiones globales. En América Latina, ha hecho 13, incluyendo dos vía su programa Scout. Eso equivale a 0.4% del portafolio histórico de un fondo que gestiona US$56,300 millones y cuya lista de participadas incluye Apple, Google, WhatsApp y Airbnb. Si esas inversiones fueran los 42 kilómetros de un maratón, las latinoamericanas entrarían en los primeros 180 metros. Esa selectividad tiene historia: la firma dudó de la región durante años por la escasez de ingenieros con trayectoria comprobada y la tendencia de los emprendedores locales a replicar modelos de Silicon Valley sin adaptarlos a las fricciones específicas del mercado latinoamericano. El caso Nubank cambió esa percepción sin cambiar la metodología.
Antes de ese hito, en septiembre de 2017, la agencia de viajes argentina Despegar había completado la primera salida exitosa del portafolio latinoamericano de Sequoia al cotizar en el NYSE, recaudando US$332 millones con una capitalización inicial de aproximadamente US$1,800 millones. Despegar nació en 1999, sobrevivió dos décadas de turbulencia regional y fue una de las primeras demostraciones de que una empresa de internet latinoamericana podía construir escala panregional y liquidar en el mercado más profundo del mundo.
Uno podría identificar cómo en esas 13 inversiones hay tres apuestas distintas. La primera, entre 2011 y 2016, apostó por infraestructura de consumo masivo: Scanntech en Uruguay (datos transaccionales para supermercados independientes y marcas de consumo masivo, la más temprana del portafolio y la que menos titulares generó, operando desde los años 90 cuando Sequoia entró en 2011), Nubank y Rappi.
La segunda ola, entre 2018 y 2021, giró hacia software empresarial e infraestructura financiera: Rever en México (SaaS de mejora continua utilizado por Grupo Bimbo y Philip Morris en plantas de manufactura), Pomelo en Argentina (emisión de tarjetas vía API para cualquier empresa que quiera lanzar productos financieros sin construir la plomería desde cero), Fintual en Chile (plataforma de inversión que creció 90% por referencias virales, sin presupuesto de marketing) y Draftea en México (Daily Fantasy Sports).
La tercera ola, desde 2022, es la más agresiva en términos de tesis: Avra (modelos de crédito para pequeñas y medianas empresas con análisis de datos no estructurados), Mottu (alquiler y financiamiento de motocicletas para repartidores independientes en Brasil), Stay (plan de pensiones corporativo que multiplicó 11 veces su base de clientes durante 2024) y Enter, cofundada por Mateus Costa-Ribeiro, el abogado brasileño que a los 18 años se convirtió en el más joven en litigar ante la Corte Suprema de su país antes de pasar por Harvard Law y el MBA de Stanford, y cuya empresa construye agentes de IA para procesar litigios corporativos masivos en un mercado con 80 millones de demandas judiciales activas. ARQ (antes DólarApp) cerró esta ola en marzo de 2026 con una ronda de US$70 millones co-liderada con Founders Fund para expandir su infraestructura de pagos transfronterizos sobre stablecoins.
La lógica de esa tercera ola es defensiva: los modelos de consumo masivo en moneda local sufren destrucción de valor en dólares cada vez que el real o el peso colapsan, mientras que ARQ (ingresos en USDC) y Enter (cobro por demanda procesada, independiente del ciclo macroeconómico) se aíslan de esa volatilidad estructural.
El portafolio activo tiene 11 empresas en capital privado y ninguna ha salido a bolsa desde Nubank en 2021. La parálisis de salidas obedece a dos factores: las bolsas latinoamericanas no tienen la profundidad institucional para recibir compañías de software de alto crecimiento y el ciclo de tasas de interés en Estados Unidos entre 2022 y 2025 comprimió los múltiplos de valoración globalmente. Con las tasas bajando en 2026, hay una ventana real de liquidez para las empresas más maduras en los próximos 18 meses.
Lo que Vélez demostró en 2013 sigue siendo la tesis de fondo: en esta región, el fundador correcto atacando la fricción correcta en una ambición de escala continental puede generar un retorno de 83x para el fondo más exigente del mundo. Para los fondos que buscan la próxima apuesta de ese calibre, identificar ese fundador antes de que sea obvio sigue siendo el trabajo.
Los fundadores en los que Sequoia invierte desde early-stage tienen algo en común: la tracción, los números y la solidez financiera ya están conectados a una narrativa antes de que empiece la reunión. En 30X construimos Fundraising School para founders early-stage listos para que quieren llegar a esa conversación con ese mismo nivel de claridad y ambición y podamos construir juntos las compañías que nos merecemos.



