La primera apuesta de a16z en late-stage en Latinoamérica fue en autos usados
Ocho años de construir infraestructura física, una financiera propia y agentes de IA que negocian mejor que humanos. Así se ve la empresa que convenció a a16z.
En febrero de 2026, a16z lideró su primera ronda de crecimiento en etapa tardía en Latinoamérica. La empresa elegida compra y vende autos usados, mueve cuatro millones de vehículos al año y opera centros físicos de inspección y reacondicionamiento en cinco países más el Golfo Pérsico. La empresa elegida fue Kavak.
Kavak es la plataforma de compraventa de autos usados más grande de América Latina, fundada por Carlos García en Ciudad de México en 2016. Opera con rentabilidad en México, Brasil, Chile, Argentina y el Golfo Pérsico, financiando al 60% de sus compradores a través de una financiera propia.
En febrero de 2026, a16z lideró su primera ronda de crecimiento de etapa tardía en la región, apostando por la combinación de infraestructura física a escala continental con agentes de inteligencia artificial que gestionan precios, crédito y negociaciones con clientes. La tesis de los socios David George, Santiago Rodríguez y Gabriel Vásquez: Kavak maneja menos del 1% de las transacciones de autos usados en sus mercados a pesar de ser el líder regional, y su base de datos acumulada durante ocho años es la ventaja que la IA no puede replicar rápidamente.
¿Qué construyó Kavak durante ocho años antes de que llegara a16z?
Carlos García fundó Kavak en 2016 en Ciudad de México. En octubre de 2020, la empresa se convirtió en el primer unicornio mexicano. Al cabo de cinco años, le habían pasado muchas cosas: la valuación se multiplicó nueve veces y llegó a US$8,700 millones, con Tiger Global, General Atlantic y SoftBank apostando fuerte, y después en 2022 el mercado global se corrigió y el panorama cambió por completo.
Kavak opera como una plataforma que toma riesgo de precio sobre 60,000 tipos de vehículos distintos, con centros propios para inspeccionar y reacondicionar cada unidad, una financiera para atender a compradores que el sistema bancario ignora, y una operación logística que en 2026 movilizaba ese inventario a escala continental. Todo eso tardó ocho años en construirse.
Para García: “Las mejores empresas construyen más del 97% de su valor después del año 15.” Esa frase es una hipótesis sobre la mecánica de acumulación en negocios con infraestructura física compleja, y fue la hipótesis que guió cada decisión de Kavak durante el período más ruidoso de su historia.
¿Cómo sobrevivió Kavak la corrección de 2022?
Cuando los mercados globales se corrigieron en 2022, Kavak gastaba cerca de un millón de dólares por día y tenía compromisos en múltiples países que no podía deshacer de la noche a la mañana. El par global de Kavak, Carvana, cayó 99.5% en bolsa. Varios competidores en la región quebraron. García: “Era difícil que cualquier persona en el ecosistema viera lo positivo de lo que estábamos haciendo. Era fácil que todo el mundo se asustase.”
García construyó un cuarto dentro de su oficina para estar disponible a cualquier hora mientras el equipo atravesaba la reestructura. Kavak salió de algunos mercados, redujo su plantilla y reorientó toda la operación hacia una sola métrica: rentabilidad sostenida. En paralelo, seguía leyendo datos que el ruido externo no reflejaba: la financiera propia había pasado de cero créditos a financiar al 60% de los compradores, y entre el 30% y el 40% de esos clientes compraban un automóvil por primera vez en su vida, algo que ninguna institución tradicional les había permitido hacer antes.
Hoy Kavak opera con rentabilidad en México, Brasil, Chile, Argentina y la región del Golfo Pérsico. García estima que la empresa es cuatro a cinco veces más grande que en el momento más difícil, con infraestructura probada que en 2022 todavía era una apuesta.
¿Por qué a16z apostó por Kavak en 2026?
La primera es estructural: Kavak, siendo el líder regional del mercado de autos usados en Latinoamérica, todavía maneja menos del 1% de las transacciones en sus mercados. La brecha entre liderazgo y penetración real es el espacio donde viven las próximas décadas de crecimiento: el mercado existe, la demanda está probada y la confianza del consumidor está ganada.
La segunda es tecnológica. Los socios de a16z describieron lo que encontraron en Kavak como una de las implementaciones de inteligencia artificial más impresionantes que habían visto: agentes automatizados gestionando decisiones de precio, modelos de crédito y negociaciones con clientes en tiempo real, con resultados superiores a los equivalentes humanos. La tesis que articularon fue “átomos más bits”: infraestructura física real combinada con sistemas de IA que la optimizan de manera continua, y Kavak construyó ambas capas.
El argumento tiene un orden específico: primero los átomos, luego los bits. Kavak construyó la infraestructura durante ocho años antes de que la IA tuviera algo sobre qué operar. Sin los centros de reacondicionamiento, sin la financiera, sin los datos de 60,000 tipos de vehículos y millones de transacciones, los agentes de IA no tienen nada que optimizar. La ventaja competitiva no está en el modelo de lenguaje ni en los algoritmos: está en la base de datos propietaria que se acumuló durante ocho años de transacciones reales, y que tarda otro tanto en construirse desde cero.
¿Qué tipo de empresa atrae capital de etapa tardía en Latinoamérica?
El capital de etapa tardía de a16z fue a una empresa con miles de vehículos físicos, logística distribuida en múltiples países, una operación de crédito regulada y equipos construidos durante casi una década. Una empresa que sobrevivió una corrección severa porque tenía ingresos reales, clientes reales y un modelo que generaba caja, y que en ningún momento dependió de que los mercados estuvieran en alza para seguir operando.
Ese criterio invierte la narrativa que dominó los años 2019-2022 en la región: crecer a cualquier costo, capturar mercado, preocuparse por rentabilidad en la próxima ronda. El capital que financiaba esa estrategia se contrajo. El que regresa busca algo distinto: empresas con ventajas operativas difíciles de replicar, rentabilidad verificable y una tesis clara sobre cómo la IA amplifica una ventaja que ya existe en la operación.
¿Qué es el 30X Inmersivo de Ciudad de México?
Nuestra apuesta en 30X1 es que los founders latinoamericanos que están construyendo hoy tienen acceso a más capital, más herramientas y más casos de estudio que cualquier generación anterior, pero que la diferencia entre los que llegan a ese umbral y los que no está en decisiones operativas concretas: cómo estructuran su modelo de rentabilidad desde etapas tempranas, cómo construyen ventajas que no son replicables en 18 meses y cómo integran inteligencia artificial sobre una operación que ya tiene sustancia.
En julio llevamos el 30X Inmersivo a Ciudad de México. Tres días de trabajo presencial con founders y ejecutivos que están construyendo empresas en la región, con casos reales de compañías como Rappi, Frubana y Habi, y con foco específico en los tres elementos que el caso Kavak ilustra: rentabilidad como estrategia de construcción, infraestructura como ventaja competitiva duradera e inteligencia artificial como multiplicador de una operación ya probada.
30X es el programa de formación ejecutiva para founders y líderes de América Latina fundado por Andrés Bilbao, cofundador de Rappi. El Inmersivo es su formato presencial de tres días: trabajo en vivo sobre estrategia, operaciones y crecimiento con operadores de compañías como Rappi, Frubana y Habi. La edición de julio 2026 se realiza en Ciudad de México los días 21-23 y 29-31 de julio.



