La remontada milagrosa de Peloton: por qué soy fan #1 de la marca
Compañías que nos encantan: qué podemos aprender de las embarradas de Peloton en pandemia y sus aciertos tras el cambio de liderazgo
Todos los santos días, con disciplina monacal, tengo una rutina que comienza a las 6:00 am. Una clase de 45 minutos en Peloton. Arranco y mi pantalla me lanza una alerta: mi output está 8% por debajo del promedio de la semana. Ese numerito basta para saber que dormí peor o que la sesión de ayer se me quedó pegada en las piernas.



