La soledad de decidir
Lo que más me sorprendió cuando empecé a invertir fue la cantidad de founders que estaban tomando decisiones enormes completamente solos.
Y te hablo de gente muy capaz, con equipos buenos alrededor, que igual llega al viernes con una decisión de contratación, de precio o de socio y no tiene a quién preguntarle. Y no porque quiera hacerlo solo; sino porque nadie en su círculo ha estado exactamente ahí antes.
Eso tiene un costo GRANDE:
Las decisiones que se toman solo tardan más, se posponen más, y cuando por fin se toman vienen con un margen de duda que se filtra al equipo entero.
El founder anuncia algo y todos alcanzan a oler que él tampoco está seguro.
He visto la diferencia muchas veces. Cuando el founder puede llamar a alguien que ya tuvo un exit, o que ya despidió a un co-founder, o que ya levantó una ronda en un mercado malo… resuelve en cuarenta minutos. Solo porque le quita a la decisión el peso de ser la primera vez.
Si estás por tomar una decisión grande esta semana, la pregunta útil no es cuál es la respuesta correcta. Es con quién vas a validarla, y si esa persona ya pasó por algo parecido.
En 30X puedes encontrar este tipo de founders y este tipo de experiencias. Estate atento a nuestros inmersivos (que por cierto tenemos uno pronto en México; últimos cupos), a nuestros programas y a nuestras redes.

