Ángela hoy dirige una compañía que da crédito a negocios de belleza en todo el país, y para la mayoría de sus clientes es el primer sí formal que han recibido del sistema financiero.
El negocio del cobro
Morado financia inventario para negocios de belleza en Colombia: peluquerías, spas, centros de estética. El cliente escribe por WhatsApp, Morado evalúa el riesgo y consigna el dinero directamente al proveedor. La plata nunca pasa por las manos del cliente.
El eje del negocio, según Ángela, es el cobro: “Mi negocio es de collections, no de lending, porque lending cualquiera.” Lo que mide de cerca no es cuánto prestaron sino quién volvió: la retención de los clientes que pagaron bien y siguen financiando su inventario cada mes. Para la mayoría de los negocios que llegan a Morado, este es el primer crédito formal que han recibido en su vida.


